
Hace tres semanas le envió un informe de 500 folios a Luisa Ortega Díaz
El Ministerio Público sí tenía conocimiento de la investigación que la Contraloría General de la República venía realizando por las presuntas irregularidades en la importación, almacenamiento y distribución de alimentos cometidas por empresas públicas. El pasado 7 de junio, hace tres semanas, desde el despacho que dirige Clodosbaldo Russián le enviaron a la fiscal general Luisa Ortega Díaz el oficio número 000455, en el cual se le anunciaba que le remitían un informe, de 500 folios, relacionado con los derechos pendientes de cobro y la mercancía en situación de abandono detectada en el puerto de La Guaira, aseguraron fuentes de la instancia garante de la legalidad. Esto da al traste con lo afirmado el lunes por la jefa del Ministerio Público, quien al consultársele si sabía que la Contraloría tenía más de dos años investigando la actuación de las empresas públicas en la importación de alimentos respondió: "El contralor nunca informó al Ministerio Público del conocimiento que él tenía de este caso, por lo menos de manera oficial". Lo que vio la Contraloría En su informe de 2009, el despacho encargado de velar por el buen manejo de los fondos públicos informó que al practicar una inspección a la aduana principal de La Guaira se encontró, entre otras cosas, con "68 documentos de Bill of Lading, que amparan a 305 contenedores con un peso total de 15.369,58 toneladas de mercancías perecederas en los rubros: leche en polvo, carne de bovino, pollo, pernil, arroz, atún en lata, frijoles, aceite de soya, etcétera, importadas por una empresa estatal, las cuales se encuentran en estado de abandono legal". En reporte, la Contraloría reveló que al revisar 37 de los contenedores, en cuyo interior había leche en polvo, carne y pollo, por un valor de 25,42 millones de dólares (54,65 millones de bolívares), se topó con que en los 24 contenedores de leche los productos tenían dos fechas de vencimiento distintas, "una en el anverso y otra en el reverso, evidenciándose que la fecha impresa en el anverso se encuentra vencida". Asimismo, en dos contenedores de pollo, que llegaron el 28 de julio y el 26 de agosto de 2008, respectivamente, detectaron que les faltaban dos y tres meses para vencerse. Por su parte, al revisar ocho contenedores de carne, funcionarios de la Contraloría observaron que la misma "se halla descongelada y presenta olor y signos de descomposición". Ya en ese momento el organismo recomendó a la aduana informarle a la Comisión Presidencial para la Disposición Final de Mercancías Legalmente Abandonadas en las Aduanas sobre los productos perecederos abandonados "a fin de que se evite su pérdida y descomposición".
El Ministerio Público sí tenía conocimiento de la investigación que la Contraloría General de la República venía realizando por las presuntas irregularidades en la importación, almacenamiento y distribución de alimentos cometidas por empresas públicas. El pasado 7 de junio, hace tres semanas, desde el despacho que dirige Clodosbaldo Russián le enviaron a la fiscal general Luisa Ortega Díaz el oficio número 000455, en el cual se le anunciaba que le remitían un informe, de 500 folios, relacionado con los derechos pendientes de cobro y la mercancía en situación de abandono detectada en el puerto de La Guaira, aseguraron fuentes de la instancia garante de la legalidad. Esto da al traste con lo afirmado el lunes por la jefa del Ministerio Público, quien al consultársele si sabía que la Contraloría tenía más de dos años investigando la actuación de las empresas públicas en la importación de alimentos respondió: "El contralor nunca informó al Ministerio Público del conocimiento que él tenía de este caso, por lo menos de manera oficial". Lo que vio la Contraloría En su informe de 2009, el despacho encargado de velar por el buen manejo de los fondos públicos informó que al practicar una inspección a la aduana principal de La Guaira se encontró, entre otras cosas, con "68 documentos de Bill of Lading, que amparan a 305 contenedores con un peso total de 15.369,58 toneladas de mercancías perecederas en los rubros: leche en polvo, carne de bovino, pollo, pernil, arroz, atún en lata, frijoles, aceite de soya, etcétera, importadas por una empresa estatal, las cuales se encuentran en estado de abandono legal". En reporte, la Contraloría reveló que al revisar 37 de los contenedores, en cuyo interior había leche en polvo, carne y pollo, por un valor de 25,42 millones de dólares (54,65 millones de bolívares), se topó con que en los 24 contenedores de leche los productos tenían dos fechas de vencimiento distintas, "una en el anverso y otra en el reverso, evidenciándose que la fecha impresa en el anverso se encuentra vencida". Asimismo, en dos contenedores de pollo, que llegaron el 28 de julio y el 26 de agosto de 2008, respectivamente, detectaron que les faltaban dos y tres meses para vencerse. Por su parte, al revisar ocho contenedores de carne, funcionarios de la Contraloría observaron que la misma "se halla descongelada y presenta olor y signos de descomposición". Ya en ese momento el organismo recomendó a la aduana informarle a la Comisión Presidencial para la Disposición Final de Mercancías Legalmente Abandonadas en las Aduanas sobre los productos perecederos abandonados "a fin de que se evite su pérdida y descomposición".




